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lunes, 26 de diciembre de 2011

Lo mejor que pude decir se quedó en el silencio.


¿Acaso no nos avergonzamos de esto? ¿Acaso es verdad que el tiempo siempre cambia, o que el tiempo siempre mata? Nunca fuimos la palabra perfección, mas tampoco ningún sinónimo con el que relacionarnos en común. Tú eras blanco y yo era negro. Tú eras frío y yo era un viejo libro de páginas rotas. Nada que ver, pero tanto a la misma vez.

¿No te das cuenta? Si por este mundo fuera, la distancia no sería más que un paso que afrontar, y nos hubiera dejado libres. De nada sirve ya volver a escuchar esa canción, de nada sirve volver a recordar con el olor a café recién hecho, y con él las sonrisas ligadas a tardes interminables. Como la llegada del ocaso, te refugias en lo temporal y en lo que te hace ser opaca. Pero recuerda que eres infinitamente traslúcida, fina como el cristal y dura como el acero.

Imagina, por un momento, lo que hubiera sido de nosotros si nos hubiéramos rendido, si hubiésemos dejado que la corriente nos llevase. Fuimos todo, corríamos a pesar del viento. Si tú caías, yo te levantaba. Si yo me hundía, tú me socorrías. Las manos siempre unidas en el frío que se empeñaba en separarnos.
Imagina, por un momento, que no toda la culpa fue mía.

domingo, 17 de abril de 2011

Debería hacerte caso cuando hablas, Ev.

El compás se rompió, Evey. Lo puedo notar aquí dentro. Puedo notar como los sentimientos van entrando y, de repente, desaparecen. Es como si algo en mi interior se los fuera tragando, con ferocidad. Un agujero negro que nunca sacia su infinito apetito.
Pero no es mía toda la culpa, ¿sabes? Tú y yo sabemos que él no es el mejor de todos en los que me he podido fijar. Ambos sabíamos que yo tendría que arrastrarme sobre mis rodillas para poder conseguir su aprobación en algo. Sí, lo sé, me dijiste que eso es lo que hacían los perros. Y tienes razón, ahora es cuando me he dado cuenta de todas las verdades que me decías aquellas notes de niebla, cuando nos subíamos al tejado para unir las estrellas con cordones de oro blanco.
Yo intento dar lo mejor de mí, pero él no me da un margen de oportunidad. Aquella frialdad que me gustaba, aquella prepotencia que me encantaba, ahora es todo lo que me lleva a alejarme de él. Cada paso que doy hacia atrás es un día más para no volver a verlo. Y cada mirada que doy hacia el pasado me hace añorar más a aquellos que dejé a mis espaldas.
Porque yo sí se lo que quiero, lo tengo demasiado claro. Y lo que quiero, existe, aunque siempre en una nebulosa demasiado lejana para que mis brazos alcancen a abrazarla. Nosotros la llamamos La Nebulosa del Océano, ¿te acuerdas? Pero lo que él quiere, no existe. Lo que él quiere solo está en las películas. Lo que él quiere no es más que una hilera de fichas de dominó que, al moverlas un poco, se caen rompiendo el equilibrio.
Me gustan los retos, siempre que sepa que puedo llegar a algún lugar. ¿Te acuerdas cuando te dije que quería ser escritor? Es porque sé que puedo llegar a serlo. ¿Y te acuerdas de mis fotografías? Te dije que quería hacerlas porque sé reflejar el alma de la gente en ellas.
Pero, ¿me has oído alguna vez mencionar, con seguridad, que podría ser el único en su vida?
Pues ahí tienes la respuesta, pequeña Evey.
A partir de ahora, te escucharé, lo prometo.

martes, 5 de abril de 2011

Dijimos para siempre. Pero nos quedamos en el camino.

Hay un momento en tu vida en el que tienes que sentarte frente al abismo del pasado y mirar hacia abajo, hacia todo lo que has vivido. Y ves momentos, ves memorias de cristal violeta, ves a personas que te dieron razones para no morir en el intento de seguir caminando. Y pretendes detenerte en todas y cada una de ellas. Encuentras que algunos se han ido para siempre y que ya no volverán a entrar en tu vida. Que que hay algunas, aunque sean pocas, que siguen estando a tu lado, siendo lo que tira de ti cuando caes en el barro y te llenas los ojos de él.
Y entonces, sin que tú te percates de ello, ves como algunas de las personas que fueron tan importantes años atrás, esas con las que decías "para siempre" ahora no son absolutamente nada. Te das cuentas de que ahora sois completos extraños y que ya no es posible mantener una sola conversación sin que se encienda la chispa del odio y el rencor. Y aún sigo sin entender como alguien que ha estado a tu lado puedo mofarse de lo dura que es tu vida, de reírse en tu cara una y otra vez. Como es posible que suelte todo su dolor en tus espaldas y cómo es posible que se evada cuando tú intentas imitar ese gesto. Me resulta difícil de creer que alguien tenga miedo de contarle a sus propios amigos algo, por el simple hecho de que ellos lo consideren la mayor de las tonterías. Me resulta imposible creer que haya gente que haga toda esta clase de cosas y pretenda que todo siga donde estaba, como si nunca hubiera sido alterado.
Pero es la vida misma, lo que pasa día sí y día también. Pero ya me he cansado. Me he cansado de ser el hombro sobre el que llorabas, de ser de los pocos que se preocupaba por lo que te pasaba, de los que te llamaban cuando tenías un problema si decías "llámame". Porque sabes que estaría ahí hasta en el momento de tu muerte, sujetando tu mano hasta que dejaras este mundo. De que te protegería de todos tus miedos, de todos aquellos que te hicieran daños. Pero estoy cansado de intentar arreglar las cosas y que no se me tomen en cuenta.
Puede que mi vida no sea perfecta, puede que no sea feliz en ella, puede que todos los días sean una simple mentira. Puede que haya entregado mi vida a aquellos que no la merecían. Puede que te haya hecho daño una y otra vez, puede que te haya empujado hacia atrás. Pero siempre he pedido perdón, siempre he dado ese abrazo, ese "No, adiós, no. Es un hasta luego". Todos tenemos un límite y yo he alcanzado el mío.
Porque ya no eres nadie por quién merezca la pena luchar. Ya no eres nadie por quién merezca la pena esperar, por quién merezca la pena malgastar el tiempo pensando en solucionar lo que ya no se puede arreglar con palabras ni actos. Hemos cambiado, somos diferentes y esas diferencias nos desgastan poco a poco. Hasta que no ha quedado nada de lo que éramos.
Tantas veces he conseguido enseñarte lo equivocada que estabas. Tantas.
Por ello, suerte. Toda la suerte del mundo en tu camino. Yo seguiré el mío. No borraré lo que vivimos, no borraré las risas, los días en la playa, tus lágrimas, las noches hablando de todo lo que se nos pasaba por la cabeza, las cosquillas, los mordiscos dolorosos, las miradas que lo decían todo, los abrazos en una frías estación de trenes. Porque significaron un mundo y medio para mí.
Pero tú, seguirás en tu mundo.

Dijimos para siempre. Pero nos quedamos en el camino. 
http://www.youtube.com/watch?v=zPT-jxoTiCo&feature=related

Actualización para desahogarme. Porque ya no puedo más. Estoy cansado. Y que se de por aludida la que se tenga que dar por aludida. Ya está bien de hacer el idiota.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Contradicciones.

Deja de ponerme el corazón a mil, deja de ser la razón por la que lloro cada noche al dormir y cada mañana al despertar. Intenta, si puedes, irte de mi lado para poder dejarme respirar sin que cada bocanada de aire se convierta en miles de punzadas de dolor. Intenta hacer que deje de amarte

Pero no te vayas.

No te alejes de mí. No soportaría tu marcha, quedándome solo en un sitio sin lugar. No dejes de ser la razón por la que sonrío como nunca hago, por la que muero sin remedio. Ojalá pudieras amarme de la misma manera en la cuál yo lo hago. Ojalá fueras la vida que a mi me falta. Ojala... demasiadas cosas.


¡¡VACACIONES!! Creía que nunca iban a llegar, en serio. Ahora me paso por los blogs. Por cierto, me he hecho un VBlog, ya que necesito práctica para periodismo y esas cosas. Por fin vais a conocer al pequeño Kay. Bueno, suscribiros si os gusta. No hay cosas demasiado "filosóficas" por ahora. Pero prometo hacer videos de todo tipo y de lo que me pidan. Os quiero. Feliz Navidad.
http://www.youtube.com/user/Destroyaxx

lunes, 6 de diciembre de 2010

This is our decision to live FAST and die YOUNG



Porque somos únicos, es nuestra decisión vivir rápido y morir jóvenes. Está en nuestra mente el rebelarnos contra todo sistema, generando la histeria y el miedo en las calles de París. Somos nosotros quienes destrozamos Berlín con los acordes de nuestras guitarras. Somos quienes pateamos Nueva York con una botella de Vodka en la mano y quienes asesinamos al capullo de Cupido y hacemos que "parezca un accidente". Somos quienes buscan el amor en el sexo salvaje y el sexo salvaje en el amor. Somos nosotros los que rompemos la pista de baile después de una noche loca y desmelenada. Cuando el alcohol recorre nuestra venas, nosotros somos quienes rompemos las leyes de la realidad. Cuando la adrenalina mueve nuestros cuerpos, nosotros revolucionamos el mundo. Somos jóvenes, somos fuertes. Hemos nacido para patear este mundo. Hemos nacido para vivir la vida con rapidez. Hemos vivido para morir jóvenes, guapos y extremadamente jodidos.


'Cause we don't live, we just SURVIVE.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Joder, Evey, entiéndeme.

No es que me martirice, Evey. Es que en estos momentos no puedo sentir otra cosa que no sea eso. Nunca he podido ser realmente feliz. Nunca he podido realizar mi sueño verdadero. Porque él sigue ahí.
Él y su puta sonrisa.
Él y todos sus movimientos.
Él y su maldita fuerza de atracción.
No podré ser feliz nunca hasta que lo haya olvidado. Y eso Evey, es lo más triste que le puede pasar a una persona como yo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Lapsus.

Puedes presumir de ser la tercera persona que me ha podido llegar a ver llorar en mi vida, cuando llorar es algo que no suelo hacer casi nunca. Puedes presumir de ser quién tiene todo lo que yo he llegado a querer. Puedes presumir de ser la meta a la que nunca podré llegar. Podrías presumir de muchas cosas, si las supieras.
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ACT RÁPIDA.
Bueno, chicos y chicas que me leen, me he hecho un nuevo blog. ¡Eh! que no cunda el pánico, no voy a cerrar este. Es un blog MUY distinto, donde trato temas de actualidad que nos pueden resultar útiles a muchos. Es un blog donde me encargo de hacer un crítica constructiva de la sociedad y de todos los temas tabúes que hay en ella. Espero que os guste y que me sigáis.
http://atravesdeuncristaldevapor.blogspot.com/

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Y de qué sirve pedir perdón?

Siento mucho haberte fallado de esta manera. Siento no haber sido lo suficientemente fuerte como para seguir adelante a tu lado. Discúlpame por no haber sabido ser la sonrisa de tu cara, la luz de tus ojos. Disculpa por haber sido una historia de amor desencantado. No estuve a la altura, soy consciente de ello. Sé que te he perdido, sé que ya no hay remedio alguno. Ojalá encuentres esa luz en tu camino. Ojalá vuelvas a reír como antes. Ojalá encuentres una felicidad que yo ya no volveré a encontrar en nadie más. Quiero que luches, que salgas hacia delante. No te rindas. No cambies. Sé inmortal, tal y como yo te dije una vez. Promételo...
Lo siento.



Mañana me paso por los blogs que me han comentado y los que hayan sido actualizados recientemente. Es evidente que no es el mejor de mis momentos, disculpadme.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Sonrisas por todos lados.

¿Nunca te has parado a pensar en lo que una sonrisa pueda significar par alguien? ¿Sabes realmente qué puede hacer en el interior de una persona ese simple gesto? Puede significar el alegrar el día oscuro y triste de alguien. Puede hacer que la sangre en las venas empiece a correr con más rapidez, haciendo que tu corazón llegue hasta tu garganta y que tu pulso se note en los pequeños saltitos que da tu pecho. Puede hacer que se te corte la respiración. Por experiencia propia, una sonrisa puede significar lo único que te puede llegar a mantener cuando estás al borde del precipicio, ese que la vida nos pone delante una y otra vez. Creo que empezaré a tomar la costumbre de hacer un barquito de papel con el billete del bus y dejarlo, para que alguien sonría. Creo que empezaré a sonreír todos los días, porque puede que yo sea la salvación de alguien. Así que ya sabes, no olvides sonreír. Puedes ser el héroe del día.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Mi única esperanza.

Nunca he sido una persona que dependa de los demás. Nunca me ha gustado tener que estar añorando a nadie, o queriendo estar a su lado a cada segundo que pase. Pero ante todo, soy persona. Y hay cosas que no puedo evitar. En aquel momento dije Sí. En aquella milésima de segundo, pedí en mi interior que no te fueras nunca. En aquel pestañeo, juré a mí mismo que no perdería esta batalla. Eres como esa pequeña droga a la que te vas enganchado poco a poco. Tus brazos, como torres a mi alrededor. Tus labios, la medicina que necesito para poder llegar a ser feliz. Tu presencia, lo que me reconstruye por dentro. No quiero perder esta batalla, pues esto acaba de empezar. No voy a perder esos abrazos, esos besos, esas miradas. No voy a olvidar estas memorias. No voy a olvidar el tacto de tu piel, ni las arrugas de tus ojos cuando sonríes. No, no lo pienso hacer. Pienso agarrarme a ti como si me fuera la vida en ello. Pienso luchar hasta que me quede sin aire. Y todo esto, por alguien como tú.

Mañana me paso por vuestros amores, ahora me toca ponerme a estudiar de nuevo. Os quiero.

lunes, 4 de octubre de 2010

Nunca más.

Eres intentar coger el humo con las manos. Eres el agua que se escapa de entre mis manos en esos horrorosos días de playa. Eres imposible, desagradable. ¿Por qué no te rindes de una vez? ¿Por qué tienes que seguir raspándote las rodillas con mi suelo? Te dije que te quería fuera de mi propiedad, de mi vida, de la sangre que corre por mis venas. Soy una persona que puede llegar a perdonar de todo. Bofetones, puñaladas por la espalda, engaños, mentiras y hasta la propia hipocresía. Pero tengo mi límite. Y tú lo superaste hace muchos años. Te cerré las puertas, puse un cartel avisando de que no pusieras el pie en mi camino. ¿Crees que me pueden llegar a importan tus lágrimas? ¿Crees que me importa el que me vengas pidiendo perdón, aunque te encarames a la cima del mundo para gritarlo? No-me-conoces. Y nunca lo vas a hacer. Me resultas patético. No voy a perdonarte, porque ya estás perdonado de todo lo que me has podido llegar ha hacer. Pero no voy a dejar que vuelvas a hacerme daño. No voy a abrir esas puertas. No voy a dejar que te apoderes de mi bello castillo. No esta vez. No de nuevo. Nunca más. El perdón no soluciona nunca nada. El tiempo tampoco. Apártate de mi camino si no quieres que sea yo quién pase por encima del tuyo. Y dicen que a los huracanes les encanta tragarse a las casuchas de madera. Quedas advertido. Esta vez, no caeré.


http://www.youtube.com/watch?v=4wyJIIP5a1Q
Me apetecía poner la canción. Mañana me pasaré por los blogs. Hoy, como se puede observar, NO estoy de humor. Lo siento.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ya no sé que pensar de ti.

Incluso me cuesta respirar. El hecho de saber quién eres en realidad me ha dejado sin aliento. El hecho de saber tus intereses, el por qué te mueves, el por qué vives, me ha destrozado. Ha sido un maldito golpe bajo, no estaba preparado para ello. ¡Dime! ¿Por qué yo no tengo esas sonrisas tuyas como regalo? ¿Por qué solo tengo ese maldito muro que pones entre nosotros? Estoy cansado. Cansado de esperar a que me veas, cansado de darte lo mejor de mí y recibir puñaladas por todos los lados. En estos momentos, desearía no haber sabido nunca de ti, pues no me hubiera tropezado con lo que más odio en el mundo: El amor. Gracias a ti ha pasado todo eso. Me has defraudado, me has herido otra vez. Ya no puedo confiar en nada. Ni en las apariencias, pues siempre engañan. Estoy cansado de fingir estar bien, cuando de verdad no lo estoy. Eres una puta mentira, eres una máscara que esconde lo que nunca he querido. ¿Por qué? ¡Dime! ¿Por qué eres así? En estos momentos, maldigo el día en el que decidí mirarte a los ojos y lanzarme al vacío. Me la he pegado bien pegada. Gracias a ti, no puedo confiar ni en mí mismo. Gilipollas.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Luca ya no sabe qué sentir.

¿Cómo describir todo lo que Luca podía llegar a sentir? Es muy complicado de explicar, hay cosas que simplemente no se pueden poner en palabras, que son imposibles de escribir en un papel. Se sentía mal consigo mismo, no llegaba a gustarse. Sentía demasiadas astillas en su corazón, astillas que lo provocaban un dolor, tan intento, que recorría su cuerpo hasta acabar en los dedos de sus manos. Se había olvidado de cómo se lloraba, se había olvidado de demasiadas cosas. No dejaba de repetir aquella canción. Esa misma canción que estaba escuchando cuando esa persona apareció por la esquina, sin que le diera tiempo a reaccionar. Y volvío a sentir lo mismo: Dolor. Sonreía, pero era una sonrisa demasiado falsa. Había dejado de creer en los cuentos de hadas, ya no quería saber nada del "y vivieron felices y comieron perdices". Los cuentos eran para los que todavía vivían en las nubes. Él se había dado de bruces con la realidad, una realidad que no lo agradaba. Quería que esa persona estuviera allí, con él. Quería que lo abrazase, que le diera el cariño que necesitaba. Necesitaba un simple "te quiero" y tomar un trozo de tarta de queso en su regazo, mientras se miraban a los ojos. Sueños, sueños y más sueños. Ese era el día a día de Luca. ¿Sabéis lo que me dijo aquel día tan nevado, cuándo me lo encontré llorando en la cama de su habitación? Que nunca iba a rendirse. Yo lo creo. El siguiente paso es que él mismo crea sus propias palabras. Porque cuando te rompen el corazón, nunca llegas a saber cómo te sentías antes.

viernes, 24 de septiembre de 2010

El nuevo horizonte eres tú.

Me encuentro de nuevo en esa encrucijada con miles y millones de caminos diferentes. Ya no sé qué hacer, no sé cómo actuar para hacer las cosas medianamente bien. Si camino hacia uno de esos senderos, estoy diciendo adiós a miles de interrogantes, a futuros "¿qué habría pasado?". El conocer a una persona puede hacer que tengas que elegir en tu vida. El saber que puedes hacer una historia con esa persona, puede cambiarte por completo. No veo el horizonte, no veo el momento en que esto acabe de una vez por todas. Por un lado quiero correr hacia ti, abrazarte. Por otro quiero escapar y no volver a saber nada relacionado con el estúpido amor de las narices. Por otra parte, deseo quedarme sin hacer nada, dejando que seas tú quién de el primer paso. Y por otra, quiero ser yo el que lleve las riendas de todo esto, el que diga que sí a todas tus pícaras proposiciones. Puedes ser lo que siempre he deseado, puedes ser la venda para este corazón herido. Puedes ser un nuevo horizonte. Puedes ser miles de cosas. Yo seguiré siendo un cobarde. Si no eres tú quién se ocupe de tirar de mi mano, yo no lo voy a hacer. Soy así de complejo. Soy así de simple. Sigo demasiado atemorizado. ¿Mi miedo? Puede que el hecho de que te canses de esperar.
¿Te predigo el futuro? Lo harás.


Me identifico demasiada con esta canción. Ya es muy tarde como para ponerme a pasarme por todos los blogs y no es que esté de humor ( ja ja, ¿y cuándo sí, Kay?). Mañana sin falta me paso por vuestros amores <3

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Cómo me pudo pasar a mí?

Estoy llegando al límite de la cordura. Es la historia que se repite una y otra vez, como un bucle interminable que me atormenta por dentro. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo he llegado a esta situación? Todo lo que haces, todo lo que no dices, todo lo que significas me duele. Odio que no me puedas escuchar, odio esa maldita verja metálica que hay entre nosotros dos. Dios sabe que haría lo que fuera por que salieras corriendo, por que te fueras y no volvieras, aunque eso me destrozara el interior, aunque la historia se volviera a repetir. Pero sigues ahí, mirando a ningún sitio, sin darte cuenta de que estoy intentando derribar esa barrera a patadas, sin cerciorarte de que estoy destrozando mi garganta, intentando que escuches el ruido que puedo llegar a hacer. No creo que vaya a rendirme, no creo que vaya a caer de rodillas y llorar. La propia experiencia me enseñó que eso no sirve de nada. Y ella misma me dijo, hace tiempo, que lo que estoy haciendo sirve de menos. Pero no puedo quedarme parado. Y menos cuando te tengo tan cerca, cuando estás a veinte pasos de mí, cuando puedo escuchar tu voz, ver tus ojos y apreciar tu sonrisa. Porque eres tú quien se ocupa de moverme. Si no hablaras, si no sonrieras, si no fueras tú mismo, yo no estaría tras esa verja, agarrándome a la alambrada e intentando que escuches todo lo que tengo que decir. Eres una herida dentro de otra más grande. No eres más que dolor. Dolor que me provoco yo y que provocas tú sin darte cuenta de que lo estás haciendo. Ven. Acércate. Estoy aquí. Soy yo, soy ese chico. No quiero una conversación. No quiero hablar de nada. Haz algo. Respira, camina, siente, sonríe, observa. Sigo siendo yo. Y sigo estando aquí.