Se miraba al espejo, pero
con poder y lujuria, sabiendo que ella era mucho más bella que lo que el
cristal dibujaba en la penumbra.
-Si un día desapareciera,
¿qué harías?
Bruno dejó de escribir con
tinta en los dedos y un nudo en la garganta. Se giró, temiendo que las segundas
le arañaran la espalda hasta dejarlo sin piel.
-Sabes que te buscaría.
-¿Removerías cielo y
tierra? –sus pestañas bajaron y subieron generando una pequeña corriente de
egolatría.
Asintió, con una
pequeña sonrisa e intentó acercarse. Alma lo detuvo, con cuchillos en los ojos
y rabia en su lengua viperina.
-Pues no lo hagas. No me
busques, no te muevas, no respires entonces por mí. Me dejarás ir y dejarás de
respirar, también de fumar –entonces, hasta llego a parecer triste-. Porque no
volveré, mis labios se cerrarán para siempre.
Se hizo el silencio y Roma
canceló los planes para la tarde.
-No hay nada peor que un
hombre como tú arrastrándose, como un chucho barato, por alguien como yo. Yo
soy la Bella y tú, la Bestia. Madura, Bruno, madura de una vez.
Alma se volvió a mirar en
el espejo. Y oscuridad es todo lo que vio.
Quizás Alama ha sido cruel, pero no es como si no hubiese sido realista.
ResponderEliminarPobre Bruno. Ay, Alma, aprecia más lo que tienes...
ResponderEliminarBello y amargo, la oscuridad que pone los pelos de punta. Muy bien escrito :)
ResponderEliminarEs profundo, increíble.
ResponderEliminarAy Bruno… pobre chico.
Me encanta cono escribes (:
(abrazos azucarados)
Me encantan estos dos. Te lo digo de verdad.
ResponderEliminarAlma tiene algo que em intriga. Un interior, una historia.
El final es increíblemente desgarrador. Veo la imagen de una muchacha abalanzándose hacia su propio abismo. Es... Penetrante.
Tienes que escribir más sobre estos personajes, ¿eh? No puedes dejar al pobre Bruno así. ¡Necesito saber del dolor de alma!
Un beso enorme. :)
PD: "Pues no lo hagas. No me busques, no te muevas, no respires entonces por mí. Me dejarás ir y dejarás de respirar, también de fumar." Jaja, no sabes cómo me he reído con esa frase xD Parece una tontería, pero me ha encantado.
Odio a las tías como Alma, cegadas por su propio veneno.
ResponderEliminarJ.
Mi primer pensamiento al acabar de leer es que me daba pena Bruno pero, luego, he vuelto atrás y la que me da pena de verdad es Alma.
ResponderEliminarMe da pena que esté tan ciega como para no ver el amor de Bruno. Que no sepa valorar lo que tiene. Que crea que es más que otros y que sea tan cruel como para no mostrar ni un atisbo de cariño hacia el hombre que lo daría todo por ella. Me da pena que existan personas así, personas que se miran al espejo y solo ven lo de fuera. Esas personas sí son feas de verdad, las feas por dentro.
No sé que decir. Ojalá Alma al ver la oscuridad en ese espejo sea capaz de abrir los ojos. Sea capaz de encontrar su corazón entre todo ese desprecio que parece envolverla. Ojalá sea así, porque ella tiene lo único que yo podría desear: alguien dispuesto a cruzar cielo y tierra por ella, que la buscará hasta en el fin del mundo. Y, desde mi humilde opinión, nadie dispuesto a hacer eso por otra persona puede ser una Bestia.
Me encanta pasar por aquí, creo que lo he repetido mil y una veces. Enhorabuena.
(miaus de chocolate)
Felice giornata a te..ciao
ResponderEliminarNunca había leído nada sobre Bruno y Alma pero, joder, qué chica. Qué dura y fría con él... Estoy de acuerdo con el comentario de Clara. Tú lo lees y piensas "pobre Bruno", pero en realidad quien está ciega es Alma, que necesita valorar lo que tiene. Y no, Bruno no debería arrastrarse por una mujer como ella. Simplemente porque Alma no parece merecerlo.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho el texto, con mucha fuerza :)
¡Un beso!
Todo el mundo opina igual que yo: Alama es relamente quien está ciega porque, vamos, si yo tuviera a alguien que moviera tierra y aire para buscarme no lo dejaría marchar nunca.
ResponderEliminarMe gustan tus historias. Estoy aquí para quedarme.
(sonrisas sinceras)
Joder es brutal, me has matado. Eres increíble.
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